Lactancia

Hablar de lactancia…

… Hablar de lactancia no es un nuevo culto, ni tratar de “evangelizar” para conseguir mas adeptos, tampoco es satanizar a las mamás que han optado por la fórmula para sus bebes puesto que cada una es dueña de esa decisión.

Hablar de lactancia no es crear “bandos” entre mamás, ni decir que un grupo es mejor que otro o peor. Tampoco es un “hashtag” ni un “trending topic”.

 

Me vienen a la mente las campañas para detección oportuna de cáncer de mama o cervicouterino o testicular o de colon. ¿Acaso forman parte de una secta las personas que deciden hacerse el estudio para la detección oportuna de estas enfermedades?, ¿Acaso criticamos a los medios que se encargan de educar en este campo y que hacen llegar la información a toda la población? o ¿Acaso forman parte de un “mejor grupo” los que lo hacen de los que no?.

Efectivamente es una cuestión de decisión personal, hacernos responsables de nuestra salud. Y así también es hablar de lactancia, es conocer los beneficios para la salud de mamá-bebé que conlleva y entonces hacernos responsables y tomar una decisión, pero una decisión informada.

 

Es por esto que digo que hablar de lactancia es INFORMAR, es derribar mitos, es ayudar a identificar consejos bien-intencionados pero errados, de la gente a nuestro alrededor. Hablar de lactancia es apoyar, es facilitar el conocimiento a la mayoría de mamás posibles con la finalidad de que, aquellas que deseen amamantar, lo logren. Con la finalidad de que amamantar o no, efectivamente sea una decisión; que toda mamá cuente con las herramientas necesarias para que así sea.

Que todas aquellas mamás que optan por la fórmula no sea por desconocimiento de la fisiología de su cuerpo o porque no “supieron” interpretar adecuadamente a su bebé. Ni porque “no tuvieron leche” y que de ser así, en verdad se encuentren en el 2% de casos en los que eso sucede.

 

Optar por leche materna o por fórmula será una opción equitativa cuando la difusión de ambas esté a la par, cuando no se persuada a la mamá que quiere amamantar para que cambie de opinión, ni viceversa claro (aunque me pregunto: ¿Cuántas se persuaden para amamantar en un mundo globalizado por los intereses de la industria lechera?), cuando no se mal informe respecto a la diferencia entre ambas, sino cuando se enumeren los beneficios de la leche materna sobre la fórmula tal cual son, cuando exista un verdadero apoyo a la mamá que lacta en el ámbito hospitalario, laboral, social y familiar.

 

Hablar de lactancia es que ninguna mamá con el ánimo o deseo de amamantar, se quede en el intento, sino que llegue a la meta; a SU meta.

 

Ya hay muchos obstáculos, vamos librando algunos y que la falta de conocimiento y acompañamiento no estén más en la lista.